11 septiembre, 2019

Vitaminas & Minerales

Vitamina A

Antioxidante: Combate los radicales libres que causan daños a las células en todo el cuerpo.

Sistema inmune: Participa en la formación de mucus y en la mantención del epitelio que protege al cuerpo contra las infecciones 

Vista: Promueve la síntesis de pigmentos de retina responsables de la visión del color.

Protección de la piel: Proporciona nutrición a las células de la piel. Contribuye a la regeneración celular.

Crecimiento de tejido óseo: Interviene en procesos enzimáticos que permiten mantener huesos firmes y sanos

Vitamina B1

Sistema nervioso: Contribuye al metabolismo de la glucosa que es necesaria para las células nerviosas.

Actividad mental: Inhibe el proceso de envejecimiento de las células cerebrales, participando a nivel de reacciones enzimáticas.

Desintoxicación: Mejora la síntesis de metionina necesaria para la neutralización de productos tóxicos.

Vitamina B2

Sistema nervioso: Promueve la liberación de hormonas del estrés como la adrenalina.

Sistema cardiovascular: Mejora la síntesis de ATP, promueve la vasodilatación.

Actividad física: Es parte de las enzimas que ayudan a convertir los carbohidratos y las grasas en energía necesaria para la actividad muscular.

Metabolismo: Participa en el metabolismo de carbohidratos, proteínas y grasas, ayuda a absorber el hierro, necesario para la creación de nuevos glóbulos rojos, mantiene una piel, cabello y uñas saludables.

Secreción: Regula la función tiroidea

Vitamina B3

Metabolismo: Junto a otras vitaminas del complejo B participa en el metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas para proveer fuente de energía (glucosa). Participa en la síntesis de insulina que regula el nivel de azúcar en la sangre. Además, la vitamina B3 apoya la actividad enzimática que acelera numerosos procesos químicos.

Función cardiovascular: Disminuye el nivel de colesterol «malo» y aumenta el nivel de colesterol «bueno». Participa en la dilatación de los capilares sanguíneos y mejora la función circulatoria.

Digestión: Estimula la producción de ácido clorhídrico, que es necesario para la función digestiva adecuada, y mejora la salud del páncreas.

Secreción: Facilita la producción de varias hormonas sexuales y suprarrenales

Vitamina B5

Metabolismo: Junto a otras vitaminas del complejo B participa en el metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas. Actúa como una coenzima para las reacciones químicas que producen energía.

Secreción: Facilita la producción de varias hormonas sexuales y suprarrenales.

Sistema cardiovascular: Es requerida para la producción de glóbulos rojos. Reduce el nivel de colesterol malo. Ayuda a reducir la hipertensión.

Sistema nervioso: Estimula los neurotransmisores en el cerebro que transportan señales por todo el cuerpo para mantener el funcionamiento adecuado de cada sistema.

Vitamina B6

Metabolismo: Junto a otras vitaminas del complejo B participa en el metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas. Actúa como una coenzima en más de cien procesos bioquímicos diferentes. Participa en la producción y el metabolismo de la hemoglobina.

Sistema inmune: Mejora la calidad y aumenta la cantidad de anticuerpos que protegen contra las infecciones.

Sistema cardiovascular: Requerido para la producción de glóbulos rojos. Reduce el nivel de colesterol malo. Ayuda a reducir la hipertensión

Sistema nervioso: Es necesario para la síntesis de los neurotransmisores y las sustancias químicas que se encargan de transmitir señales a través del sistema nervioso y mantener el funcionamiento de otros sistemas en el cuerpo.

Desintoxicación: La vitamina ayuda al cuerpo a eliminar toxinas.

Vitamina B8

Metabolismo:  Interviene en el metabolismo y transporte de lípidos. Participa en el metabolismo de carbohidratos y proteínas para la producción de glucosa.

Interviene en el crecimiento y mantención de la piel, pelo y uñas

Sistema nervioso: Desencadena la producción de serotonina, un transmisor vital que controla los estados de ánimo y ayuda a superar trastornos psicosomáticos y psicológicos como la depresión y el pánico. Debido a la contribución al mejor funcionamiento de los neurotransmisores, la vitamina B8 mejora la función cognitiva.

Vitamina B9

Sistema nervioso: Es necesario para la síntesis de los neurotransmisores y las sustancias químicas que se encargan de transmitir señales a través del sistema nervioso y mantener el funcionamiento de otros sistemas en el cuerpo.

Sistema cardiovascular: Regula el nivel de homocisteína y óxidos de nitrógeno en la sangre. La homocisteína de alto nivel puede provocar enfermedades cardíacas. Los óxidos de nitrógeno regulan la presión sanguínea y la agregación plaquetaria. Requerido para la producción de glóbulos rojos.

Reproducción: El ácido fólico tiene un impacto positivo en el desarrollo del sistema nervioso del feto, especialmente al comienzo del embarazo.  

Vitamina B12

Sistema cardiovascular. Reduce el nivel de colesterol y homocisteína que pueden causar un ataque al corazón. Requerido para la producción de glóbulos rojos.

Síntesis de ADN / ARN. Muchos factores pueden afectar la replicación del ADN / ARN, como las toxinas, los radicales libres, el alto nivel de azúcar en la sangre y los altos niveles de grasas omega-6. La vitamina B12 ayuda a replicarse correctamente. El ADN / ARN brinda apoyo a las funciones neurológicas del cuerpo.

Sistema nervioso. Los nervios están encerrados en una vaina aislante que está hecha de una proteína conocida como mielina. La vitamina B12 es crítica para mantener esta vaina de mielina alrededor de los nervios.

Metabolismo: Es necesario para la absorción de ácido fólico y ayuda a liberar energía para el funcionamiento celular adecuado.

Vitamina C

Antioxidante: Protege el cuerpo contra virus y bacterias, tiene efectos antiinflamatorios y antialérgicos. Promueve la síntesis de otros antioxidantes como la vitamina E. La vitamina C también es crucial para la capacidad de los ojos de lidiar con el estrés oxidativo.

Metabolismo: Mejora la síntesis de carnitina que se dedica al transporte de grasa para la conversión en energía en las células. Facilita la absorción de hierro y calcio. Participa en la síntesis de colágeno, que es esencial para el crecimiento de células de tejidos, huesos y cartílagos del cuerpo.

Vitamina D

Metabolismo: La función más vital de la vitamina D es mejorar la absorción de calcio y fósforo, que son importantes para el desarrollo adecuado de huesos y dientes, regular la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Además, inhibe la liberación de la hormona paratiroidea que reabsorbe el tejido óseo.

Inmunidad: Implicada en la producción de glóbulos blancos, también llamados leucocitos o leucocitos, que protegen el cuerpo contra las enfermedades infecciosas y los invasores extranjeros.

Vitamina E

Antioxidante: La función principal de la vitamina E en el cuerpo parece ser la de un antioxidante. Es especialmente adecuado para interceptar los efectos dañinos de la oxidación por los radicales libres, evitando así la destrucción de los lípidos en las membranas celulares.

Sistema cardiovascular. La vitamina E está involucrada en la formación de glóbulos rojos, mejora el ensanchamiento de los vasos sanguíneos y evita la coagulación de la sangre dentro de ellos.

Desintoxicación: La vitamina E ayuda al cuerpo a eliminar toxinas y productos químicos nocivos.

Sistema nervioso: Los nervios están encerrados en una vaina aislante, que está hecha de una proteína conocida como mielina. La vitamina E es crítica para mantener esta vaina de mielina alrededor de los nervios.

Vitamina K

Coagulación de la sangre: Al sangrar, la vitamina K inicia la secuencia de coagulación de la sangre, reduciendo así la cantidad de sangre que se pierde potencialmente.

Mineralización ósea: La vitamina K es conocida por su capacidad de unión de minerales relacionada con la adición de minerales a la matriz ósea que asegura el crecimiento y desarrollo óseo normal.

Sistema cardiovascular: Previene los depósitos de calcio en las arterias que conducen a su endurecimiento, también conocido como aterosclerosis.

Crecimiento celular: Algunas proteínas, que están involucradas en el proceso de crecimiento y proliferación celular, dependen de la vitamina K.

Magnesio

Metabolismo: El magnesio está involucrado en el metabolismo de los carbohidratos, juega un papel en la reproducción y el crecimiento celular, y sirve como coenzima en la síntesis de proteínas y el metabolismo de los lípidos. Mejora la síntesis de ácidos nucleicos (ADN y ARN) y proteínas, que son los componentes básicos de los tejidos del cuerpo.

Sistema cardiovascular: Regula la presión arterial, mantiene el ritmo cardíaco constante.

Transporte de energía: El magnesio es necesario para el transporte de iones como el calcio y el potasio a través de las membranas celulares, lo que afecta la transmisión de los impulsos nerviosos, la contracción muscular y la relajación.

Calcio

Tejidos esqueléticos: La función principal del calcio es construir y mantener el tejido esquelético. El 99 % del suministro de calcio del cuerpo reside en los huesos y los dientes.

Músculos: El calcio juega un papel vital en la actividad muscular. Los iones de calcio activan reacciones químicas en las fibras musculares que las hacen contraerse y relajarse.

Actividad celular: Las células usan calcio para activar ciertas enzimas, transportar iones a través de la membrana celular y enviar y recibir neurotransmisores durante la comunicación con otras células.

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